Gail Honeyman - Eleanor Oliphant está perfectamente

viernes, 16 de febrero de 2018



Título original: Eleanor Oliphant Is Completely Fine
Traducción: Julia Osuna Aguilar
Año: 2017
Editorial: Roca Editorial
Páginas: 336


Eleanor Oliphant es, sin duda, una mujer inusual. Acostumbrada a soltar lo primero que se le pasa por la cabeza en el momento menos adecuado, la ineptitud social se ha acabado convirtiendo en su carta de presentación. En lugar de acudir a fiestas, su idea de un fin de semana ideal es pasarse dos días bebiendo vodka y comiendo pizza en el sofá. Sus compañeros de trabajo la estudian con recelo, su madre, ingresada en un centro psiquiátrico, trata por todos los medios de minar su autoestima y su novio no le dice nada porque no tiene. Aunque eso está a punto de cambiar, ya que Eleanor se ha enamorado perdidamente de un cantante al que vio en un concierto y está decidida a captar su atención.

Eleanor lleva un tipo de vida que a simple vista se podría calificar de ideal. A no ser, claro, que le preguntáramos a un observador externo. Lo malo de las fantasías es que no se sostienen bajo el insidioso peso del escrutinio ajeno. Quizá por eso, en el fondo, nos resistimos a dejar que los demás entren en nuestras vidas, que pisoteen nuestro espacio, que irrumpan con su desorden y derrumben sin apenas esfuerzo los complejos sistemas de negación que tanto tiempo hemos tardado en perfeccionar. Lo cierto es que Eleanor no está perfectamente. Está bien jodida. ¿Pero quién es el guapo que se atreve a soltarle a alguien semejante bofetada de realidad?

Gail Honeyman ha encontrado en su aclamado debut una fórmula de rediseñar el estereotipo de chica rara que despierta ternura por su torpeza a la hora de maniobrar en el ámbito social. Eleanor Oliphant está perfectamente suena, al menos al principio, a originalidad y frescura. Gracias a Raymond, el técnico informático de la empresa, y Sammy, un anciano al que salvan en plena calle de una muerte segura, Eleanor conocerá la importancia de establecer vínculos afectivos saludables, algo a lo que Eleanor no está habituada por culpa de su traumática infancia en casas de acogida y de la corrosiva relación que mantiene con su madre.    

Eleanor Oliphant está perfectamente es una lectura entretenida, agradable a pesar de su carácter algo dramático. Sin embargo, la mayor debilidad de la novela es su tibieza. La corrección narrativa de Honeyman contrasta con la hilarante ausencia de filtros de su protagonista. Incapaz de asumir riesgos o de empujar hasta el límite las posibilidades del argumento, Honeyman nos entrega una historia bastante dócil que, no obstante, pedía a gritos un subida de revoluciones. En no pocas ocasiones me ha dado la sensación de que el personaje de Eleanor se comportaba de forma antinatural, constreñido por las necesidades de una trama que se expande en demasiadas direcciones sin decantarse por ninguna. 

Inteligente, rompedor, atrevido... los calificativos que otros lectores dedican al debut de Honeyman me parecen sencillamente desproporcionados en comparación a lo que yo he encontrado: un borrador, un prototipo, una novela cuyas costuras no solo se ven a simple vista, sino que están señaladas con rótulos de neón. Se nota a todas luces que Eleanor Oliphant está perfectamente es un libro orientado a sorprender con su conclusión, pero la verdadera sorpresa es que resulte tan predecible y anticlimática. Está claro que, a pesar de sus defectos, algo debe de tener la novela de Gail Honeyman para seducir a tanta gente y haber cosechado un éxito tan rotundo. Por desgracia, en esta ocasión, las razones se me escapan por completo.


«El pasado había estado rehuyéndome -o yo a él-, pero ahora lo tenía allí, acechando en la oscuridad. Era hora de dejar que entrara algo de luz».

PUNTUACIÓN: ★★

Joyce Carol Oates - Desmembrado

jueves, 15 de febrero de 2018



Título original: Dis mem ber
Traducción: Patricia Antón
Año: 2017
Editorial: Gatopardo Ediciones
Páginas: 248


«Desmembrado es una palabra que se te queda en la cabeza como un abrojo o una espina en la ropa». Una sensación molesta, irritante y difícil de localizar que se impregna en tu mente a pesar de todos tus esfuerzos por desprenderte de ella. Así, perturbadoras, pero también extrañamente familiares, son las siete historias recogidas en Desmembrado, el último volumen de relatos de la escritora norteamericana Joyce Carol Oates que se ha publicado en castellano. En esta ocasión, Oates se aventura en las honduras del terror psicológico a través de una mirada femenina, vulnerable, expuesta en mayor medida a los abusos y las atrocidades del mundo real y que, lejos de espantarse, se mide cara a cara con la oscuridad situada frente a ella.

En «Desmembrado», que abre la colección, una niña llamada Jill es interrogada en relación a una serie de macabros asesinatos en los que su tío parece haber estado involucrado. A través de recuerdos deshilvanados, el lector profundiza en la retorcida relación de Jill con su tío, basada en el temor y la intimidación, pero también en una perversa fascinación infantil y en el subyugante anhelo de aprobación que Jill experimenta como consecuencia de su inexperiencia y de sus carencias emocionales. «El pasadizo», por su parte, es una pieza mucho más breve, pero no menos contundente. En ella conocemos a una viuda llamada Brianna que continúa rondando la antigua casa en la que vivía con su marido hasta que los nuevos inquilinos adoptan una medida drástica. Con gran soltura y economía de medios, Joyce Carol Oates explora un tipo de añoranza que parece alimentarse de la dependencia, mucho más que del cariño.

«Desengaño» es otro gran relato en el que Oates nos muestra la fuerza con la que pueden llegar a explotar las tensiones fraternales. Caitlin y Steff son dos hermanas que experimentan los estragos de un hogar roto. Aunque hace tiempo que se profesan una mutua aversión, acabarán distanciándose definitivamente por culpa de Hunt Lesinger, sobrino del actual marido de su madre. Steff, celosa de la estrecha relación que mantienen Hunt y Caitlin a sus espaldas, terminará provocando un accidente con implacables consecuencias. En «La chica ahogada», una universitaria llamada Alida se irá obsesionando poco a poco con los detalles de un posible crimen que se cometió en la localidad y al que nadie parece importarle demasiado. Sin embargo, el misterio de la muerte de Miri Krim, una joven cuyo cadáver se encontró en el depósito que suministraba agua a una residencia de estudiantes, irá ocupando un espacio cada vez mayor en la mente de Alida, creando un insoportable clima de presión y paranoia que amenaza con destruirla por completo.

«Situaciones», aunque contiene una de las escenas más horripilantes que he leído en años, es probablemente uno de los relatos menos lustrosos del libro. Una violenta demostración de brutalidad narrativa donde la figura paterna queda descrita como una bestia a la que es mejor no despertar. Dotada de un carácter onírico, a medio camino entre el sueño y la vigilia, «La garza azul» es sin duda una de mis historias favoritas incluidas en Desmembrado. Aquí conocemos, de nuevo, a una viuda llamada Claudia que lamenta la reciente muerte de su marido mientras se ve asaltada por majestuosas visiones de una garza azul surcando el cielo. Sin tiempo para sobreponerse a la pérdida, Claudia se ve constantemente presionada por su cuñado para que venda la casa en la que vive, situada junto a un hermoso lago donde las aves se paran a descansar. Estas tímidas insinuaciones del principio irán evolucionando en auténticos abusos a los que Claudia deberá hacer frente sin apenas recursos... hasta que la garza de sus sueños acuda a defenderla. Cierra la colección «¡Bienvenidos al vuelo entre amigos!», que con su escalofriante despliegue de horror tecnológico, bien podría servir como base para un episodio de Black Mirror. Simple pero efectivo, una voz impersonal enseña a los pasajeros del vuelo 443 de North American Airways cómo actuar en caso de accidente. Sin embargo, llegar a tu destino podría ser peor que estrellarse a medio camino...

De Oates siempre me ha sorprendido su elevada productividad, lo que no parece afectar en absoluto a la complejidad de sus narraciones. Sin alcanzar la excelencia, Desmembrado me ha parecido un conjunto bastante sólido de historias que diseccionan el lado tenebroso de lo cotidiano, una incursión incómoda en los bajos fondos de la naturaleza humana que explora la capacidad de los inocentes y los desprotegidos para obrar el mal sin remordimientos. En las historias de Desmembrado, la presencia masculina se erige en ocasiones como un elemento de contención que protege a niñas y adolescentes de cuantos depredadores merodean a su alrededor. En su ausencia, los diques y barreras se desploman. El horror campa a sus anchas. Y las mujeres, cual fieras, sacan las uñas.


«Hay chicas malas, Jilly. Que son carne de cañón, que se buscan problemas. Y si una chica se busca problemas…, ¡pues los acaba teniendo!»

PUNTUACIÓN: ★★★☆  

5 novelas para sobrevivir a San Valentín

miércoles, 14 de febrero de 2018

CUPIDO GO HOME. YOU'RE DRUNK

Ya ha llegado. Ya está aquí. El terrible día de los enamorados vuelve un año más para inundar nuestra vida de corazones y demostraciones públicas de afecto. Escalofriante, lo sé. Por suerte, los libros constituyen el remedio perfecto para curarnos de unos cuantos males y el amor, por supuesto, es uno de ellos. Así, a modo de prescripción, he elaborado una pequeña lista compuesta por cinco sorprendentes novelas que desafían la validez del criterio establecido y plantean el romanticismo como un escenario más bien poco deseable. Historias de amores imposibles o prohibidos, de celos, rupturas, obsesiones y trágicos desenlaces. Historias forjadas con sangre y entrañas para demostrar que, por desgracia, Cupido no siempre acierta el blanco con sus flechas. 



1. Apropiación indebida

¿Crees que tu crush de Instagram no te presta suficiente atención? ¿Has ultimado los detalles de tu boda con ese desconocido al que viste ayer en la parada del autobús? Quizá debas leer Apropiación indebida, una historia fascinante y perturbadora que pormenoriza el encaprichamiento obsesivo de la protagonista, una joven poeta y ensayista sueca, con un artista sobre el que le encargan dar una conferencia. De Apropiación indebida destaca el fabuloso tratamiento —entre lo irónico y lo cáustico, rozando siempre lo inmisericorde— que hace Andersson de unos personajes complejos, cautivadores y logrados hasta el extremo. Moviéndose entre la ficción convencional y el ensayo más sesudo, Apropiación indebida retrata sin atisbo de romanticismo la cara más amarga del amor, el no correspondido, y refleja como nunca antes habías visto las desesperadas artimañas psicológicas a las que solemos recurrir para vestir de realidad una relación que solo existe en nuestra imaginación. En otras palabras: lee esta novela, asume la derrota y sigue con tu vida.



2. Yo te quise más

Si notas el estómago repleto de mariposas y crees que estás a punto de sucumbir al amor, no se me ocurre un mayor método disuasorio que la última novela del escritor norteamericano Tom Spanbauer. Adentrarse en la narrativa de Spanbauer es un arriesgado acto de sumisión en el que te entregas a la historia que está ocurriendo delante de tus ojos y rezas con todas tus fuerzas para no salir destrozado. Sin embargo, una vez que empiezas a leer, ya te has convertido en otra víctima más de Spanbauer y su triángulo de amor bizarro. Ben, Hank y Ruth. Nueva York, años ochenta y la sombra del sida cerniéndose sobre la vida de los personajes. El caldo de cultivo idóneo para cocinar una exquisita pérdida de fe en la capacidad del amor para salvarnos. 



3. Sheila Levine está muerta y vive en Nueva York

¿Tus amigos y familiares te presionen para que busques novio? ¿Tienes la sensación de que esas radiantes parejitas que pasean a su bebé en el parque te miran por encima del hombro? Si es así, esta fantástica novela de Gail Parent te presentará a alguien que ha pasado por ahí antes que tú. Sheila acaba de sobrepasar la treintena y los implacables dictámenes de su generación indican que su persistente estado de soltería es muestra inequívoca de que ha fracasado como mujer. Sus numerosos intentos de encontrar marido han terminado siempre de forma inesperada o incluso bochornosa. Así que, harta de imposiciones y esperanzas frustradas, cansada de perseguir un objetivo que constantemente se le escapa, Sheila ha decidido poner fin a todo, no sin antes explicar con pelos y señales los motivos que la han empujado a tomar tan contundente determinación. A pesar del siniestro carácter de su premisa, con Sheila Levine las risas están garantizadas. Y así olvidarás, al menos por un momento, que estás más solo que la una.



4. Hombres sin mujeres

Tal y como indica su título, existe en Hombres sin mujeres la intención de entrelazar estas seis historias bajo un mismo denominador común: una omnipresente ausencia femenina que ejerce como hilo conductor de todos esos sentimientos que afloran a lo largo de la antología. Emociones raras, complejas, desconocidas, todas se van acumulando en una especie de marea que lentamente se desborda y te ahoga. Los personajes de Murakami dejan a su paso un perturbador rastro de tristeza, melancolía y alienación especialmente contraindicado para individuos en bajo estado de ánimo. Desde luego, Murakami no te ayudará a superar una ruptura, pero quizá sí a evitarla. ¿Cómo? Exponiendo sin misericordia los estragos del abandono. Después de Hombres sin mujeres, te volverás más cauto a la hora de elegir con quién compartes tu «yo» más íntimo.



5. Lolita

Atrás quedó la imagen de niña sensual y provocativa. La nueva Lolita es vulnerable, una figura atravesada por el dolor, replegada sobre sí misma en un inútil gesto de protección. Vladimir Nabokov nos descubre en esta obra un hipnótico mundo de perversión, lujuria e irreprimibles deseos que van más allá de toda catadura moral, personificados de forma magnífica en la figura de un profesor ya entrado en la cuarentena que vive un apasionado romance con una niña de doce años. Pero lo que realmente hace de Lolita una novela cumbre en el género de la literatura erótica es su refinado lenguaje sexual, el modo tan vehemente, sofisticado y poético de retratar sin ningún tipo de pudor una relación que cualquiera tacharía de abominable. Lolita es una novela audaz, ambiciosa, sin escrúpulos, una crónica deleznable del horror que se ha convertido erróneamente en estandarte del amor. Si aún no la has leído, nunca es tarde para desentrañar sus misterios y abatir el mito. Emprende un acto revolucionario. Sumérgete en la más depravada obsesión mientras el mundo a tu alrededor se inunda de globos y purpurina.

Martine Desjardins - La cámara verde

lunes, 12 de febrero de 2018



Título original: La Chambre verte
Traducción: Luisa Lucuix Venegas
Año: 2016
Editorial: Impedimenta
Páginas: 256


«Estaba segura de que terminarían encontrando el cadáver». Así de contundente comienza La cámara verde, último trabajo de la escritora canadiense Martine Desjardins. La promesa de un misterio que nace en la primera página y se resuelve en la última es sin duda un gancho eficaz. No obstante, su fantástico desenlace no es el único aliciente para leer la novela de Desjardins. La cámara verde, galardonada con el premio Jacques-Brossard de Ciencia Ficción y Fantasía, es una lectura dinámica en todo su desarrollo, pródiga en golpes de efecto y tremendos giros narrativos. Los personajes que la habitan atesoran sus secretos como quien guarda la combinación de una caja fuerte, sellando el pasado en una estancia acorazada donde almacenar todo ese material inflamable que se acumula con el paso de los años.

Ultrajes, traiciones, castigos inhumanos... La familia Delorme tiene muchas cosas que ocultar en relación a su fortuna, amasada, no gracias a la dedicación y el esfuerzo, sino al pillaje y la racanería. El patriarca de los Delorme, un astuto campesino llamado Prosper, logró vender sus tierras a precio de oro cuando la Canadian Northern pretendía extender por todo el país su monstruoso proyecto ferroviario. A partir de ese momento, el dinero se transformó en la religión de los Delorme, cuyos miembros, consagrados ahora a la particular liturgia de conservar sus riquezas, serán capaces de cometer auténticas atrocidades en nombre de la Santa Economía.

Louis-Dollard, primogénito del fallecido Prosper, fantasea con la idea de apostar a los caballos. Sin embargo, su esposa Estelle, para quien «malgastar» constituye un verbo execrable, se lo impide a base de reprimendas inapelables. La de Estelle es una política de austeridad suprema que deja en bragas el ascetismo de los monjes tibetanos. Controladora, obsesiva y totalitaria en el ejercicio de sus funciones, Estelle es una mujer sin escrúpulos que ha olvidado por completo el significado de la compasión y la caridad. Con mano de hierro dirige las vidas de quienes la rodean, convirtiendo a sus tres cuñadas, Mórula, Gástrula y Blástula, en meras subordinadas y a su hijo Vincent en una pieza de tablero cuyo valor está supeditado al de una buena dote matrimonial. Por eso, cuando Estelle descubre que la joven Penny Sterling se ha lucrado de manera descomunal gracias a las ventas de un popular juego de mesa, tratará por todos los medios de conseguir que sea su nuera.

Plagada de sátira y de un perturbador humor negro, La cámara verde es una fábula aleccionadora sobre las consecuencias de la avaricia llevada al extremo, un relato mordaz, cáustico y dotado de cierta impasibilidad que resta dramatismo a las brutalidades que se llevan a cabo en sus páginas. A medio camino entre el thriller gótico y la tragedia shakesperiana, La cámara verde apoya un pie en los terrenos del género fantástico al seleccionar la mansión de los Delorme como voz narradora omnisciente que va desentrañando los peculiares vínculos afectivos de los personajes —así como sus escabrosos antecedentes— mientras lamenta el avance de su deterioro físico. Empleando un lenguaje rico y señorial, más cercano al de la novela victoriana que al de la narrativa contemporánea, Martine Desjardins nos deleita con una intrigante historia de celos, odios y ambición desmedida donde la naturaleza humana se revela en su más absoluta miseria y mezquindad. Otra rara avis de Impedimenta para lectores que disfruten navegando a contracorriente. 


«Pero una casa no tiene más alma que la de sus ocupantes, y apenas me reconocerán. Me habré convertido en una extraña para ellos. Les parecerá incluso que nunca han vivido aquí.
¿Puedo desearles algo mejor?»


PUNTUACIÓN: 

Olivia Laing - The Lonely City

sábado, 3 de febrero de 2018



Título en castellano: La ciudad solitaria (Capitán Swing, 2017). Traducción de Catalina Martínez Muñoz.
Año: 2016
Editorial: Canongate
Páginas: 336


Soledad. Cuántas veces nos han hablado las canciones de ella. Cuánto la necesitamos a veces y qué poco nos gusta cuando la padecemos. ¿Es la soledad una emoción de raíces profundas o sencillamente una ausencia de compañía? Olivia Laing, escritora y columnista británica, ha tenido la oportunidad de pasar mucho tiempo sola en una de las ciudades más pobladas del mundo. Nueva York: lugar de ensueño, pero también de insomnio y pesadillas. Multitudinaria e inhóspita, cuna de artistas transgresores e incomprendidos que experimentaron, como ella, el terrible peso de la reclusión y el rechazo, Nueva York se convierte en The Lonely City en el escenario donde la soledad adquiere su dimensión más corporal.

En clave de ensayo con tintes autobiográficos, The Lonely City se aproxima al corazón mismo de la soledad desde una perspectiva que trata de abordar la compleja naturaleza de este sentimiento universal. Olivia Laing medita de manera brillante sobre las causas que la generan y establece conclusiones tan sorprendentes como fascinantes en su análisis de los grandes fenómenos culturales, políticos y sociales que se han dado cita en las calles de Nueva York a lo largo del pasado siglo XX. Edward Hopper, Andy Warhol, David Wojnarowicz, Henry Darger o Klaus Nomi... Su inimitable producción en disciplinas como la música, la pintura, la fotografía o el medio audiovisual arrojan luz sobre el origen de ese denominador común que les une: el distanciamiento, la extrañeza, la incapacidad de hacerse entender, de transmitir ideas del modo en que uno desea.

Y es que a veces la soledad no tiene nada que ver con estar solo. Sí, la soledad es una afección que habita en la paradoja. La era de la comunicación no ha evitado que nos sintamos más incomunicados que nunca y todos esos accesorios tecnológicos que simulan la interacción humana no son sino el velo con el que cubrimos nuestro insatisfecho anhelo de contacto. Olivia Laing trata en su libro múltiples facetas de la soledad: desde la respuesta sana a una infancia traumática hasta el instrumento político empleado para aislar y estigmatizar a un sector de la población que no se adapta a los cánones establecidos. Su crítica es minuciosa y mordaz, rabiosa e inteligente, pero también constructiva y afectuosa. The Lonely City es una lectura enriquecedora y estimulante que te conduce por recónditos callejones imposibles de transitar en cualquier otro libro. Tanto si la soledad te resulta un país extranjero como si estás acostumbrado a deambular por sus amplias avenidas, en The Lonely City hallarás una obra vibrante que nos recuerda la importancia de conectar, de empatizar, de romper, en definitiva, las barreras cosmopolitas que nos mantienen encerrados en nuestras cajas de cristal. 


«You can be lonely anywhere, but there is a particular flavour to the loneliness that comes from living in a city, surrounded by millions of people».


PUNTUACIÓN: ★

 
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